En el IES Diego de Siloé en Albacete, dentro del proyecto “Descubre y Coopera” de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, Encuentro con estudiantes sobre Emprendimiento, Economía Social y sociedades laborales
En el acto se ha trasladado a los estudiantes que emprender no es solo crear una empresa, sino también construir proyectos que generen valor social, empleo de calidad y un impacto positivo en el entorno.
Durante la charla se han destacado varios aspectos clave:
- La economía social como un modelo que pone a las personas en el centro, priorizando la cooperación, la solidaridad y la sostenibilidad por encima del beneficio individual.
- Las sociedades laborales, una fórmula empresarial donde los trabajadores son también propietarios, lo que favorece la participación democrática, la estabilidad laboral y el compromiso con el proyecto.
- La importancia de desarrollar iniciativa, creatividad y capacidad de trabajo en equipo, habilidades esenciales para emprender en cualquier ámbito.
- El papel que puede desempeñar la población joven en la creación de nuevas ideas que respondan a los retos actuales: digitalización, transición ecológica, igualdad de oportunidades y cohesión social.
Rodolfo Benito ha animado a mirar el emprendimiento no solo como una salida profesional, sino como una forma de transformar la realidad, de generar oportunidades y de demostrar que otro modelo económico es posible cuando se trabaja desde determinados valores.
El emprendimiento colectivo es una forma de crear proyectos y empresas en la que varias personas se unen para poner en marcha una idea común, compartiendo responsabilidades, decisiones, riesgos y beneficios. A diferencia del emprendimiento individual, donde una sola persona impulsa el proyecto, en el emprendimiento colectivo el motor es el grupo, la cooperación y la suma de talentos.
Emprender colectivamente significa:
- Tomar decisiones de manera democrática, escuchando todas las voces y buscando acuerdos.
- Compartir el esfuerzo y las responsabilidades, de modo que el peso del proyecto no recaiga en una sola persona.
- Aprovechar la diversidad de habilidades, experiencias y puntos de vista para enriquecer la iniciativa.
- Repartir los beneficios de forma justa, en función de la participación y el compromiso.
- Construir proyectos más sólidos y sostenibles, porque se basan en la colaboración y en el apoyo mutuo.
Este tipo de emprendimiento está muy presente en la economía social, especialmente en fórmulas como las cooperativas o las sociedades laborales, donde los trabajadores son protagonistas y participan activamente en la gestión.